La organización internacional por la conciencia alimentaria, ProVeg, prevé que la Unión Europea vote el próximo 11 de diciembre sobre las restricciones al etiquetado de alimentos plant based.
El próximo 11 de diciembre, el Consejo Agricultura y Pesca de la UE podría votar sobre las restricciones al etiquetado de alimentos de origen vegetal, tras la decisión del Parlamento Europeo en octubre que prohibió términos como «hamburguesa» o «salchicha» para productos a base de plantas. La propuesta se aprobó con 355 votos a favor, 247 en contra y 30 abstenciones.
ProVeg advierte que esta medida podría frenar un mercado valorado en 9.387 millones de euros (según datos de 2024), en los cinco principales mercados europeos.
Según la asociación, Europa es el mayor mercado de consumo mundial de alternativas de origen vegetal y solo en España las cuatro principales categorías de alimentos de origen vegetal están valoradas en 491 millones de euros en 2024, lo que supone un aumento del 6,6 % con respecto a 2023 y del 14,4 % en relación a 2022, según datos de Good Food Institute.
«Europa es el mayor mercado de consumo a nivel mundial de alternativas vegetales a la carne. Si dejamos de poner trabas al sector y promovemos el consumo de alimentos a base de vegetales, los/as agricultores/as europeos/as pueden beneficiarse enormemente de la demanda generada de cultivos«, afirma Verónica Larco, directora de comunicación de ProVeg España.
Una batalla legal
La propuesta legal fue aprobada durante una sesión plenaria en Estrasburgo, y ahora debe negociarse con los 27 Estados miembros de la UE. Se prevé que la votación final sobre este asunto tenga lugar en la reunión del Consejo de Agricultura y Pesca del 11 de diciembre, tras meses de negociaciones entre la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo.
El debate sobre el etiquetado de productos vegetales no es nuevo en Europa. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó el año pasado que los Estados miembros no pueden impedir que los fabricantes de alimentos utilicen etiquetas tradicionalmente asociadas a la carne en productos de origen vegetal, siempre que las etiquetas describan con claridad su contenido real. La decisión del Consejo de Agricultura y Pesca será crucial para determinar el futuro de este sector.



