Insectos comestibles, microalgas con valor nutricional o formulaciones de alimentos personalizados mediante impresión 3D. Estas son algunas de las soluciones que se desarrollan en la sede agroalimentaria de Leitat en Vilanova del Camí (Barcelona), que este año celebra su décimo aniversario.
Durante esta década, el centro ha participado en más de 80 proyectos de investigación, tanto nacionales como internacionales, con un claro enfoque hacia la economía circular, la sostenibilidad y la respuesta a las nuevas demandas alimentarias globales. Desde su sede, ubicada en el Centro de Innovación Anoia, un equipo multidisciplinar trabaja para generar nuevos ingredientes funcionales, proteínas alternativas y productos adaptados a las necesidades nutricionales emergentes.
Entre las tecnologías clave que se desarrollan en el centro destaca la extrusión de proteínas alternativas, que permite obtener productos con textura y apariencia de carne a partir de insectos, leguminosas o microalgas. Esta línea de innovación da respuesta a la creciente demanda de fuentes de proteína sostenibles y se enmarca en proyectos como GO-DIIANA o SUSINCHAIN, financiados por programas europeos.
Además, Leitat apuesta por la impresión 3D alimentaria por crear alimentos personalizados con ingredientes funcionales, una tecnología que puede revolucionar sectores como la alimentación infantil, deportiva o para personas con disfagia. Ejemplos como 3D-SEA o 3DFOOD-EVOLUTION posicionan al centro en la vanguardia de esta nueva tendencia.
Un ecosistema tecnológico
El centro de Vilanova del Camí dispone de un laboratorio de alimentación de vanguardia, un insectario pionero, una planta piloto de biorefinería y una línea preindustrial de procesado de alimentos, lo que permite cubrir toda la cadena de desarrollo: desde la revalorización de subproductos hasta la formulación de prototipos.
Este ecosistema tecnológico contribuye a acercar la investigación al tejido productivo de la comarca de Anoia, conectando empresas agroalimentarias con capacidades de I+D+i para mejorar su competitividad. «En estos 10 años, hemos construido un espacio donde la ciencia, la industria y el territorio trabajan juntos para avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible y resiliente», explican desde el equipo de Biorecursos & Tecnologías Agroalimentarias de Leitat.



